JUSTOS POR PECADORES

La gente que venimos de sufrir una postguerra, valorábamos exageradamente cualquier cosa, por nimia que fuese. Siempre guardábamos todo, desde un simple trocito de alambre, una madera o un tornillo, hasta una bicicleta destrozada, pues pensábamos que lo que no servía hoy podría tener alguna utilidad otro día del futuro. Pero la generación actual ya no piensa igual, todo lo tiran y no solo lo inservible, si no que hacen lo mismo con elementos muy valiosos como coches que funcionan perfectamente, muebles en buen estado, vestimenta casi nueva, y etc. Podríamos estar hablando de muchas cosas, llegando hasta animales y personas pues abandonan a perros gatos, y sabido es que hay miles de matrimonios y parejas con hijos incluso, que se desprecian al poco tiempo de convivencia. ¡Pero como todo tiene en esta vida un principio y un fin , el final del despilfarro ha tocado fondo y con la crisis en la que nos encontramos inmersos, parece que con las medidas adoptadas por el gobierno, vamos a entrar en una etapa en la que los obreros perderán muchos derechos adquiridos en la época bonancible que propició el mencionado derroche. El pueblo llano, el obrero, va a padecer un retroceso en su bienestar social, y desde ahora va a ser algo más difícil que podamos despreciar tantas cosas, nos deberemos aferrar a lo que tengamos y procurar sacarle el máximo provecho. Sin embargo, después reflexionar creo que el castigo a que nos han sometido, no es justo y digo injusto porque nos atañe a todos, a los que han querido aparentar ser millonarios sin serlo, adquiriendo toda clase de bienes sin tener ni idea de si los podrían pagar, pues en muchos casos se empeñaban para toda la vida, mientras que los que jamás hemos entrado en esa dinámica, los que ni sillas teníamos para sentarnos cuando nos casábamos, también deberemos sufrir tan tremendo castigo que nos pone nuevamente a pasar dificultades.
Después de esta disertación que a primera vista parece lógica he pensado que nadie debería atentar contra ese estado de bienestar adquirido tras tantos años de trabajo y sacrificios, que si los obreros de antes teníamos el complejo de Edipo, los de esta generación , salvo algunas cosas que no me gustan en su forma de ser, en cierto modo, y aunque no lo parezca, son los que han generado tan asombroso bienestar social tirando cosas y volviendo a comprar otras, pues a ellos se debe que el dinero circulase con más fluidez, los fabricantes de todo laborasen a toda máquina y los intermediarios, los almacenes y tiendas , con los transportes y todas las redes de distribución funcionasen a pleno rendimiento.
Está claro que no somos perfectos y que los defectos de unos favorecen a otros, opino que la máquina del consumo no se debe parar. En todo caso, lo que el gobierno debería hacer es leer en mi Web lo que yo y muchas personas expertas en crisis, pues las hemos pasado todas, desde la guerra civil, exponemos.
De todas formas no quiero terminar este comentario sin hacer una aclaración, y es que donde se debería poner celo es en el derroche injustificado que hacen o han hecho los órganos que manejaban el dinero público, pues si como antes dije a mi me parece muy bien que cada cual derroche el dinero que quiera, si considera que es suyo o pueda serlo como producto de su trabajo, no me parece tan bien que se derroche o sea apropiado indebidamente el dinero del erario público pues ese dinero es de todos los contribuyentes y debe ser destinado a obras públicas, y servidumbres para el pueblo y no para que cuatro corruptos se hagan dueños de él, y se den la vidorra padre y muy señor mío. Así que opino que realmente hay que hacer recortes pero no por abajo, si no por arriba.